Las Dos Caras De La Moneda

1 03 2007

En un reciente Artículo de semana Titulado “¿Comienza el destape de la Farc-política? ” Leí por primera vez este curioso concepto, que al igual que la Para-Política posee una importancia ineludible en el debate político del país. Abstrayéndonos a un plano objetivo de análisis pienso que lo mas correcto es observar esta problemática de una forma neutral, teniendo en cuenta las dos caras de la moneda, o los dos lados de la historia.

El encabezado del Artículo de Élber Gutiérrez Roa es claro y saca a relucir una realidad difícil de ignorar: “La captura de Horacio Duque Giraldo por supuestos vínculos con las Farc y nexos con el narcotráfico revive la discusión sobre la pérdida de ideología de la guerrilla y su proceder a través de los mismos repudiables métodos usados por los paramilitares.” Los medios de comunicación se han encargado de inflar de una forma exponencial el debate de la para-politica, dejando de lado la influencia que pueda tener las FARC en el congreso y en el debate político.

Tal vez esta oleada de información –sobre la para-política- se deba a la postura rígida que tiene el gobierno con la Guerrilla, y a que la principal oposición al modelo uribista de seguridad democrática sea el PDA, un partido de corte socialista. Puede ser coincidencia que el PDA satanice al gobierno y utilice sus escaños para llevar a cabo una cruzada propagandística a cargo de sus senadores y no gesticule nada en contra de la guerrilla. ¿Será que el hecho de tener ideales compartidos los lleve a este silencio?¿por qué razón litigan de una forma tan dócil a favor de las FARC?¿Por qué no vemos a los lideres de este partido denunciando nexos guerrilleros en la política?.

Los mismos cuestionamientos surgen de parte y parte, igual se puede decir que del lado del Uribismo hay cierta complicidad y silencio, pero ese no es el caso, la cuestión radica en que para el debate político y para el país en general es negativo que se lleguen a ver casos tan grotescos como el de esta semana en el congreso, estos agarrones no llevan a nada positivo, lo único que hacen es avivar los fanatismos y apasionar al pueblo, cosa que se traduce en mas problemas sociales, mas desconfianza, y mas apatía política. Términos como Para-Uribismo, o uno que yo sugeriría, “FARC-Polismo” me parece que están viciados y no son dignos de estar en boca de nuestros “honorables” senadores, porque esto parece propio de otros ambientes, p-e: una tienda de barrio.