Terrorismo desde las aulas

19 03 2007

“pero el presidente afirma que aquí no hay conflicto, y que las FARC es una organización narcoterrorista, pero es obvio que son un grupo armado…..la seguridad democrática solo sirve a algunos sectores para ensanchar mas la brecha entre ricos y pobres….¿para que me sirven carreteras seguras si no tengo finca, y no voy a la costa cada seis meses?….”En las universidades publicas -y en especial en las facultades de ciencias humanas- este discurso se transmite de forma casi memorística como si fuera una oración o una verdad. Son estas intenciones en el aula de clase las que yo califico como el terrorismo más grave que azota a Colombia.

Sabemos bien que el ambiente de las universidades es de aprendizaje y conocimiento, en otras palabras se puede decir que existe una bruma de ignorancia, pues los estudiantes somos eso: personas que buscan conocimiento. Todos los que asistimos a una educación superior lo hacemos con el afán de reducir nuestra ignorancia frente a un tema en especial. Por esta razón se puede afirmar que las universidades están llenas de personas como yo: jóvenes que queremos aprender, formar un criterio fuerte, crearnos una visión del mundo, construir argumentos que nos ayuden a sustentar esas ideas que adquirimos con el aprendizaje, y almacenar conocimientos.

Nos encontramos pues con un ambiente lleno de ignorantes con afán intelectual y de profesores con afán de enseñar. Este es un punto neurálgico en la formación de los jóvenes, y esto lo saben bien los profesores. Es por esta razón que las universidades públicas se convierten en un cultivo de fanatismos y pensamientos radicales, pues existen un montón de ovejas descarriadas fáciles de interceptar.

Profesores con vocación de pastores, cegados por fanatismos revolucionarios y fantasmas de un dinosaurio extinto llamado igualdad, son los que hoy dan formación a jóvenes como yo. Alumnos que llegamos a la universidad como carne fresca con potencial para ser los forjadores de fracasos personales y sueños frustrados de profesores mediocres e inútiles en su mayoría, que no hacen nada productivo con su poder y se limitan a recitar diatribas en contra del estado, del gobierno, de la sociedad y de todo lo existente.

Por eso no me sorprendo cuando escucho a mis compañeros de clase exponer sobre el terrorismo y afirmar que en Colombia si hay conflicto armado porque las FARC es un grupo armado con una fuerte ideología marxista que representa a un amplio sector de la sociedad, y que los verdaderos malos del cuento son los soldados y el presidente.

No me sorprendo cuando voy al baño y encuentro toda clase de propaganda guerrillera, cuando miro en todos los muros de la universidad propaganda comunista, cuando entro al salón y las sillas están atiborradas de mensajes y dibujos de las FARC, de Mao, de Fidel y del Che. No me sorprendo cuando después de recibir toda esa artillería propagandística, un compañero de clase levanta la mano y dice que para el es inaudito que la gente diga que las guerrillas se han infiltrado y han tomado las universidades publicas como fuente de reclutamiento.

Porque eso si es terrorismo, esa miopía que muchos profesores pregonan es nociva y lo único que hace es crear resentimientos y rencores en los estudiantes, el futuro de Colombia.

 

LES QUEDO DEBIENDO LAS FOTOS::::