Los diálogos de paz con las Farc son una claudicación disfrazada

16 09 2012

El presidente Santos negó que durante mucho tiempo que estuviera adelantando contactos con las Farc, hasta que los medios de y especialmente Francisco Santos reveló lo que era un secreto a voces, que Santos negociaba a escondidas con el terrorismo. A raíz de esto Francisco Santos fue echado de RCN Radio.

Todos queremos la paz, eso está claro, nadie es tan idiota para decir que no, diferimos en como buscar la paz. Particularmente me opongo a la pax mafiosa que articulan en La Habana por unos motivos básicos y elementales en la democracia:

1) Es legitimo sentarme con asesinos y narcotraficantes a negociar las leyes, la agenda agrícola?

2) Es válido que criminales de lesa humanidad hagan política como si nada? Será que la sangre de los inocentes no cuenta?

Según estos 3 puntos, mientras en un país decente, civilizado, obviamente no es Colombia se somete a los terrorista a la justicia, en Colombia se premía sus crímenes negociando con ellos las leyes, las agendas sociales del país y permitiendo que hagan política y queden en impunidad. Solo un país tan descuadernado como Colombia permite eso.

Lo más atroz es la complicidad criminal de los medios de comunicación quiénes dicen sin sonrojarse que toda Colombia apoya los diálogos de paz y si ud pone atención se dará cuenta que los invitados, opinadores, columnistas que salen en los grandes medios de comunicación son o afines a las causas de los terroristas, o son exterroristas o son lo mismo que apoyaron el Caguán y cuando fracasó se lavaron las manos.

Y la opción de los medios es mostrar y entrevistar a Uribe y dejarlo como única voz que se opone a los diálogos, al dejarlo así, el país piensa que Uribe es el único, y por eso su popularidad tiende a bajar.

La estrategia que montó Santos es perfecta, animosidad de los diálogos más la avasalladora pauta publicitaria en los noticieros de los principales canales privados lo indica.

El positivismo del país que raya en lo criminal contrasta con lo que proponen las Farc, no verdad, no justicia, dejar las armas más no entregarlas, lo que significa que estarán en la civilidad mientras se cumplan los acuerdos, de lo contrario regresarán al monte y se alzarán en armas; en síntesis es un paz chantajeada, un pax mafiosa que definitivamente es la claudicación frente al terrorismo.

 

 

 

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Roberto Roena y su retorno a Medellín por Juan Carlos Ortiz Nule

16 09 2012

Tras aproximadamente 5 años de ausencia en Medellín, regresó Roberto Roena y su Apollo Sound para deleitar a sus fanáticos, los cuales asistieron masivamente al Plaza Mayor para disfrutar de una noche inolvidable con los éxitos de la orquesta boricua en el Medejazz 2012.
“Hay mucho talento joven y no podemos permitir que estos talentos se pierdan, porque la música tiene que seguir”, expresó Roena al presentar su banda renovada con músicos jóvenes de Puerto Rico, quienes interpretaron impecablemente el repertorio con canciones como “Traición”, “Estás Equivocado”, “Marejada Feliz”, “Guaguancó del Adiós”, “Coro Miyaré” y “Como Te Hago Entender”, entre otros temas que dejaron ”En Órbita” a los asistentes que gozaron durante las 2 horas aproximadas del concierto.
Destacamos sin duda al Conjunto Cipriano, excelente quinteto colombiano encargado de la apertura del evento, el cual se caracteriza por interpretar ritmos como la guajira, el mambo, latin jazz, chachachá, son montuno y bolero. Sin duda su presentación estuvo a la altura de un púbico exigente y ávido de calidad musical. ¡Felicitaciones Señores!
Un agradecimiento especial a Georgie Cruz Bernard y Fito Bataola, músicos de la Apollo Sound por la atención a nuestro portal, igualmente a Richy Miranda-Cortese, Corporación Medellín de Jazz y Gilberto Cárdena





Imputarán cargos a Pedro Nel Santa María de Colpensiones por fraude procesal

7 07 2012

Pedro Nel Ospina, ex director de la Dian, ejecutivo del sector financiero y actual director de Colpensiones, será imputado el próximo 18 de julio por el delito de fraude procesal.

Así lo determinó la Fiscalía después de evaluar actuaciones suyas cuando se desempeñaba como presidente de Corficolombiana, una de las principales unidades de negocios del grupo Aval. El proceso penal en su contra se relaciona con un posible recobro de créditos que estuvo a punto de empujar a la quiebra a las sociedades Owen Londoño e Inversiones Selopa.

La historia, conocida en exclusiva, se encuentra en los anaqueles de la Fiscalía 60 de la Unidad de Delitos contra la Administración Pública en Bogotá. Mientras los ejecutivos del grupo Aval cierran filas en torno a Ospina, presidente de Corficolombiana entre 2003 y 2008, los representantes de las compañías afectadas, lo acusan de sus desgracias financieras. El origen del problema se remonta a 1996. Ese año las constructoras Owen Londoño y Cia e Inversiones Selopa S.A. decidieron emprender un proyecto de mayor envergadura: construir una mega ciudadela de 3.000 viviendas de interés social en Fontibón sobre un predio de su propiedad de más de 60.000 metros cuadrados. Una vez terminaran las obras, el valor de ventas estaba estimado en más de 200.000 millones de pesos.

Para echar a andar el plan hacía falta un detalle: adecuar las redes de acueducto, alcantarillado, luz, gas… y para ello las dos constructoras pidieron un préstamo de 1.554 millones de pesos cada una -3.108 millones en total- a Progreso Corporación Financiera S.A., hoy de propiedad de la Corporación Financiera Colombiana, Corficolombiana. El plazo para cumplir con las obligaciones se fijó a cinco años que, no obstante, tuvieron que ser prorrogados por cuenta de la parálisis que azotó al mercado inmobiliario a finales de los 90.

Años después, en el 2003, cuando la tormenta de la finca raíz había amainado y las dos constructoras estaban en condiciones de saldar su deuda con Corficolombiana, los representantes de Owen Londoño quedaron desconcertados al darse cuenta de que el monto de sus obligaciones se había triplicado. “Ya no debíamos 3.000 millones de pesos sino más de 8.500. Eso nos dejó fríos y nos llevó a averiguar qué era lo que estaba pasando” cuenta Jorge Hernán Londoño, gestor de esa empresa.

La estratagema

Convencidos de que algo andaba mal, los apoderados de Owen Londoño contrataron a un perito que, después de varios meses de evaluación, concluyó: “es evidente –aseguró el experto- que la Corporación Financiera Colombiana está liquidando ilegalmente intereses sobre intereses (…) práctica que la llevó a cobrar por encima del límite legal e incurrir en el delito de usura”. (Dinero conoció un concepto de la Superintendencia Financiera con fecha del 8 de junio de 2011 en el que establece que es prohibido cobrar intereses sobre intereses).

Pedro Nel Ospina, entonces presidente de Corficolombiana, quedó en shock cuando conoció la afirmación del perito, y luego de un largo tire y afloje con la constructora, se negó rotundamente a conciliar con ella. Por eso, en enero de 2004, los directivos de la Corporación decidieron no prorrogar más las obligaciones y pagarse haciendo valer la garantía consistente en un lote en el que se iba a desarrollar el megaproyecto de interés social. Su valor: $22.000 millones.

En ese momento estalló una batalla jurídica que obligó a Owen Londoño a solicitarle a la Superintendencia de Sociedades ser admitida en un proceso de reestructuración de la, por esos días vigente, ley 550. “Lo que buscábamos al entrar en este proceso era evitar que se vendiera el lote y además presentarles un plan de pagos a nuestros acreedores, incluida Corficolombiana -dice Londoño-. Finalmente, en mayo de 2004 la Superintendencia aceptó nuestra petición”.

Según la ley, para que una firma pueda entrar en proceso de reestructuración, sus propietarios y acreedores deben hacer una votación y al final obtener el 51% de los votos. Si el resultado es adverso, a la empresa solo le queda el camino de la liquidación. Con base en eso, un promotor elegido por la Supersociedades, asignó los derechos de voto de la siguiente manera: a Corficolombiana le correspondió el 37,7%; a los socios de Owen Londoño el 44%; a la Dian el 3,2%; a la Tesorería Distrital el 9,8% y a el resto de acreedores el 5,1%.

Inconformes con el porcentaje que les correspondió a los socios de la constructora (44%), el equipo jurídico de Corficolombiana demandó la asignación de votos ante la Superintendencia de Sociedades. En el documento, los abogados de la Corporación le solicitaban al ente de control que redujera el porcentaje de votación de Owen Londoño.

Mientras la demanda estaba en curso, Mauricio Fernando Rodríguez Agudelo, subdirector de la DIAN cuando el organismo fue dirigido por Ospina, pagó acreencias por 2.087 millones de pesos a favor de la Dian y la Tesorería Distrital, las otras dos entidades que debían votar en el proceso de reestructuración. Desde ese momento, Rodríguez se convirtió en el titular del 13% de los derechos de voto que sumados con los de Corficolombiana daban el 50,7%.

Pocos días después de que se produjera esta millonaria operación, súbitamente Corficolombiana retiró la demanda que había presentado ante la Superintendencia de Sociedades sin esperar a que ésta fuera fallada. “Aceptamos el desistimiento de la demanda que versa sobre la determinación de derecho de voto respecto de los acreedores internos de la Sociedad Owen Londoño y Cia”, se puede leer en la providencia emitida por el Grupo de Procesos Especiales de la Supersocierdades el 10 de mayo de 2005. Ya con las cartas sobre la mesa y los porcentajes de acreedores y socios definidos, Londoño presentó su propuesta para que las partes la votaran. Dos días antes de que se venciera el plazo para firmar el acuerdo, los representantes de Corficolombiana dieron un sí condicionado: solo firmarían si Owen Londoño aceptaba pagar su deuda con la corporación tal y como venía liquidando los intereses. Ante la negativa del empresario, a la Supersociedades no le quedó más remedio que decretar la liquidación obligatoria de su constructora.

De testaferros y otros demonios

Con el agua hasta el cuello, los miembros de la empresa en liquidación decidieron llevar su caso a la Fiscalía para que allí se investigara el origen de los dineros con los que Rodríguez Agudelo había saldado las acreencias con la DIAN y la Tesorería Distrital. “Aunque el pago de obligaciones por parte de terceros es permitido por la ley, nos pareció muy sospechoso que una persona ajena al proceso hiciera un desembolso tan grande. Por eso, iniciamos una indagación para determinar si Rodríguez había incurrido o no en el delito de enriquecimiento ilícito por lavado de activos”, le dijo a esta Revista un investigador de la Fiscalía.

Algo desorientado, luego de llegar a la conclusión de que los dineros en mención eran de buena procedencia, el fiscal encargado del caso citó a Rodríguez Agudelo para oír su versión y así dilucidar el enigma. “El entonces presidente de Corficolombiana, doctor Pedro Nel Ospina, a quien conozco desde hace muchos años, me invitó a una reunión con el representante legal de Concecol (una sociedad 99% de propiedad de Corficolombiana) doctor Alberto Santana, en la que se me planteó la posibilidad de celebrar un contrato para adelantar gestiones de compra de deudas tributarias a cargo de la sociedad Owen Londoño”, relató Rodríguez bajo juramento.

En ese contrato, firmado en marzo de 2005, Rodríguez se comprometió a adquirir las deudas que la constructora tenía con la DIAN por concepto de impuestos y con la Secretaría de Hacienda de Bogotá por concepto de impuesto predial. “Debo anotar que como contraprestación de esos servicios Concecol me pagó la suma de seis millones de pesos”, remató Rodríguez en la diligencia.

Al final, Rodríguez cumplió con lo pactado. “Aún no tenemos claro, pero tampoco podemos descartarlo, que esta persona haya actuado como testaferro de la Corporación para lograr su cometido”, asegura uno de los investigadores del caso.

Para agravar la situación, Martha Patricia Fandiño Arce, entonces vicepresidenta de Activos de Corficolombiana, señaló, en una declaración ante la Supersociedades, como directos responsables de esta maniobra a Pedro Nel Ospina, Fernán Ignacio Bejarano, por esos días vicepresidente de Corficolombiana y a Alberto Santana, representante legal de Concecol. “Toda esta actuación fue conocida desde el principio por el comité de Presidencia de Corficolombiana”, aseguró la ex funcionaria.

A juicio de Arnulfo Rojas Pascuas, superintendente delegado para los procedimientos mercantiles, la entidad financiera apeló a maniobras fraudulentas para empujar a su contraparte a la liquidación. En un aparte del auto número 155-016590 firmado por el funcionario se lee: “En efecto, el enviar a liquidación obligatoria, de manera fraudulenta a la empresa, implica la eliminación de ésta como fuente de producción generadora de empleo, consecuencia que ignoró la citada corporación para hacer prevalecer únicamente su interés”.

Hoy, el proceso penal sigue en manos de la Fiscalía, y aunque todavía no hay decisiones de fondo les resultará difícil a Ospina y los implicados rehuir al debate ético en estos tiempos en que la Casa de Nariño hace soplar vientos de moralización.

La defensa de Corficolombiana

Periodistas estuvieron en las oficinas de Corficolombiana y contrastaron esta información con Pedro Nel Ospina, José Elías Melo, Fernán Ignacio Bejarano y el grupo jurídico de esa entidad. Durante una extensa charla, los ejecutivos rechazaron uno a uno los argumentos de la contraparte. En cuanto al supuesto cobro ilegal de intereses, afirman que no es cierto. “Owen Londoño nunca cumplió con sus obligaciones y lo que hizo fue dedicarse a hacer nuevas solicitudes de crédito con las cuales se pagaban los intereses, pero éstos siempre fueron liquidados dentro de los parámetros legales”, explican los asesores de la corporación.

Sobre el supuesto uso de un testaferro, Melo asegura que la compra de acreencias en este caso particular por parte de un tercero fue absolutamente transparente. “Escogimos al señor Rodríguez Agudelo para hacer estos pagos, pues es un eximio abogado que como ex subdirector de la DIAN tenía la visión para hacer esta negociación”.

Para finalizar, Melo le resta importancia al tema porque en sus manos reposa un acuerdo de pagos -firmado el pasado 10 de febrero- entre Corficolombiana y Owen Londoño y que, según el directivo, es suficiente argumento para dar por terminado el tema. Sin embargo, olvidó mencionar una cláusula que excluye del acuerdo la disputa judicial.

Pedro Nel Ospina Santa María, natural de Medellín, estudió Administración en la Universidad de Dayton (Ohio, Estados Unidos) y es Ph.D. en Economía de la Universidad de Cincinnati, con especialización en Política Monetaria y Comercio Internacional.

Se desempeñó como Presidente de la Corporación Financiera Colombiana (Corficolombiana), Presidente del Banco Cafetero (Bancafé), Vicepresidente del Banco Santander de Colombia y Director General de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian).





La historia de Harry Beda Malca

30 05 2012

Video del empresario colombiano Harry Beda Malca





Viena Ruiz lanza su primer libro

22 04 2012

Viena Ruiz Grupo Nule

En la galería La Cometa la reconocida presentadora y ahora empresaria Viena Ruíz lanzó su primer libro para mujeres “Los Secretos de Viena Ruíz” un manual de moda y maquillaje para mujeres entre los 20 y 50 años de edad. Al evento asistieron sus, familiares, amigos y algunas personalidades reconocidas del país. El libro estará disponible en las principales librerías del país y en su portal de internet www.vienaruiz.co.





Viena Ruiz lanza manual de Belleza

22 04 2012

Viena Ruiz Grupo Nule

Reconocida como una de las presentadoras y modelos más versátiles y elegantes del país, Viena Ruiz se ha destacado como una paisa trabajadora que marcó un hito en la presentación colombiana contando los secretos del acontecer y la política nacional.

Ahora como directora de la Revista Nueva, una de las publicaciones de mayor circulación regional en el país y en su nueva faceta de empresaria con su portal web www.vienaruiz.co, Viena revelará el 30 de este mes sus más íntimos secretos de belleza, elegancia, moda, maquillaje y estilo, condensados en un solo libro para las mujeres colombianas.

Los secretos de Viena Ruiz se convertirá en una guía y amiga para todas las mujeres que sin importar su edad, ocupación o personalidad desean verse lindas, sentirse seguras y convertirse en expertas en dos temas que a todas les interesan: moda y maquillaje.

El libro está dirigido para las mujeres de todas las edades: las jóvenes que están en los 20 encontrarán muchos consejos que las ayudarán a identificar su propio estilo, a vestirse lindas y a maquillarse bien. Las de 30 aprenderán tips que las llevarán a alcanzar lo que se proponen, luciendo siempre fabulosas y hermosas.

Y para aquellas que pasan por los 40, en este libro redescubrirán sus nuevos 20 a través de consejos que les ayudarán a reconocer que su experiencia las lleva a triunfar y lucir espectaculares, sin importar la talla ni la edad.

Para las mujeres de 50 y 60, todos los consejos necesarios para lograr redefinir esta edad, una época donde la vida les ha enseñado mucho, pero en la que deben sacarle provecho a la experiencia y portar un estilo único y muy “chic”.

Este libro y manual de moda y maquillaje es una guía que busca inspirar a las mujeres a verse en sus propios ojos y en los de los demás, siempre bien vestidas, arregladas, bonitas y dueñas de una autoestima a prueba de todo.

Toca temas específicos dentro de la moda y el estilo, cómo vestirse de acuerdo a cada tipo de cuerpo, qué usar para situaciones específicas como una entrevista de trabajo o una reunión importante, también temáticas en torno al arreglo personal, los colores, las tendencias, en fin, el texto resulta ser todo un vademécum del look de cada mujer.

Viena Ruiz, madre de trillizos, esposa y exitosa empresaria, agradece a Dios, a sus padres, esposo, hermanos e hijos, quienes fueron parte fundamental en la creación del libro día tras día.

La elaboración de este libro le tomó a Viena Ruiz un año y medio en el que recopila no solo su experiencia como autoridad en temas de moda y belleza, sino bibliografía reconocida de países como Estados Unidos y Europa, además de una serie de entrevistas a expertos de la moda y el maquillaje nacionales como son Mauricio Leal y Silvia Zanabria, entre otros.

“Desde hace muchos años quería escribir un libro sobre los aspectos básicos en torno al maquillaje y a la moda. No importa si se es soltera, casada, separada, madre cabeza de hogar, profesional…lo importante es saber como arreglarse de forma fácil y muy práctica…no había escrito el libro porque mis hijos estaban muy pequeños y no tenía el tiempo ideal, pero ahora he podido realizarlo”, afirma Viena Ruiz en entrevista con El Nuevo Siglo.

Además de los útiles consejos en texto de la presentadora y modelo, también cuenta con fotografías e imágenes ilustrativas de las bases fundamentales de maquillaje y de moda, tomadas y plasmadas cuidadosamente en el libro por el diseñador gráfico Darío Forero.

“Este libro lo hice con el alma y el corazón, es un regalo para mi vida y espero que para todas las mujeres que lo lean”, afirmó la modelo y presentadora colombiana.





Juliana Angel Posada pasa su vida estudiando filosofía y escribiendo novelas

16 02 2012

Vestida de Dolce & Galbana, la actriz es la protagonista para esta edición de la revista Elenco.

Mientras estudia filosofía en La Sorbona, pasa estas tardes de invierno parisino leyendo guiones, adelantando un álbum musical que espera lanzar pronto y hasta escribiendo una novela.

Al ver a Juliana Angel Posada  encerrada en un búnker desde el que se puede observar todo lo que ocurre en una habitación sin que nadie la detecte, difícilmente se adivinaría que es una mujer que sufre de claustrofobia. La protagonista de un drama y de la cinta de suspenso que alcanzó los 400 mil espectadores antes de completar tres semanas en la cartelera nacional, y que en España obtuvo una taquilla de casi 2 millones y medio de euros, es muy diferente a Fabiana, la camarera a quien encarnó en este filme: “El personaje me encanta porque me dio la posibilidad de explorar muchas contradicciones, y si hay algo en lo que creo fielmente es en las contradicciones del ser humano”.

En este rollo cinematográfico la colombiana se ve envuelta en una historia de celos e infidelidades, en un triángulo amoroso en el que dos mujeres se enamoran de un joven director de orquesta puesto a prueba por una de ellas. “Yo no hago este tipo de cosas. Soy muy instintiva; si algo no me da seguridad, lo dejo. Hasta el momento no me he enfrentado a ninguna infidelidad pero pienso que es algo muy personal que no puedes prever. Lo que sí me ha tocado asumir es la deslealtad. Con el tiempo vas aprendiendo en quién puedes confiar y en quién no. A veces te sorprende quien menos esperas”.

Vestida con la elegancia de Dolce & Gabbana para esta edición, apenas se sugiere esa sensualidad que está explícita en el filme. Que se ve desde el cotidiano acto de tomar un baño hasta en eróticas escenas de cama, que pareciera no la intimidaran, pero sí; no es tan fácil desprenderse de la ropa y menos ante muchos ojos. “Es incómodo tanto para el actor como para todo el equipo, pero se intenta hacer con el mayor profesionalismo y naturalidad. En este caso era parte fundamental de la historia ya que el agua es el medio de comunicación entre los dos personajes femeninos principales. Los desnudos son inherentes al personaje y hay cierto tipo de situaciones que no se pueden plantear de otra manera”.

Obviamente Juliana no es de las que se van desnudando porque sí y mucho menos descubriendo su intimidad ante el mundo, pero tiene claro que es una profesional y que a veces hay que hacerlo. No le teme a mostrar su cuerpo, ni sus senos pequeños y, ante todo, naturales: “Solo lo hago cuando es parte de la promoción de una película. Lo han hecho todas las grandes actrices y modelos, desde Kate Moss hasta Monica Bellucci. También dije sí en un momento como este para hacer valer la naturalidad y la aceptación. Al sentarme como espectadora no me fijo en si salgo con ropa o no; veo la película como un todo, un rompecabezas con todas las piezas bien armadas. Observo a Fabiana sola en su intimidad, en su cotidianidad, que es como la de cualquier persona en la vida, porque el cine finalmente es eso: un reflejo de la realidad”.

Entonces este es un guión que habla sin tapujos de ese voyerismo que inquieta a muchos, que invita a descubrir actitudes íntimas de otros: “En mi trabajo estoy expuesta a eso”. Un fetiche que ella practica y que quisiera aprovechar pero con objetivos específicos:

“Soy voyerista cada vez que miro por la ventana de mi casa en París y veo a la gente que está entrando a la Filmoteca, por si reconozco alguna cara. Claro que me gustaría observar, sin que me vean, algunos laboratorios científicos para comprobar que no estén experimentando despiadadamente con animales, y saber si es cierto que no se han descubierto las curas de varias enfermedades mortales o si, en efecto, como plantean algunas teorías, hay toda una conspiración detrás de esto. Además me gustaría escuchar algunas reuniones políticas para ver cómo se manejan realmente ciertos asuntos importantes a los que no tenemos acceso”.

Seguramente al ver estas fotos tomadas en un hotel de lujo de París a algunos se les despierte ese morbo por Juliana, la atractiva chica que envuelta en elegantes trajes desafió el invierno desde este cómodo sofá Luis XV. ¿Quién diría que tiene una cara oculta? “Puedo ser muy tímida y tengo un gran sentido del humor. También soy extremadamente perfeccionista y exigente”.

Le faltó decir que es disciplinada y aplicada, que mientras estudia Filosofía en La Sorbona de la Ciudad Luz, analiza varias propuestas que van más allá del séptimo arte. “Estoy escribiendo una novela de la que prefiero no hablar mucho porque tengo otros proyectos a los cuales les estoy dando prioridad ahora mismo, en el cine y la música. Ahora leo nuevos guiones y estoy muy feliz trabajando en mi primer álbum con un superproductor francés”.

Además, a finales del año pasado filmó en nuestro país Operación E, una coproducción franco-española dirigida por Miguel Courtois, y en la que tuvo el privilegio de trabajar con el gran actor y cantante español Luis Tosar.

Terminada esta sesión fotográfica en la que los espectadores se detuvieron por culpa de ella frente al Moulin Rouge, salió corriendo para la Avenue Montaigne, donde queda la boutique de Dolce & Gabbana, a la que llegó como una de las invitadas especiales de la marca. Sin duda, el tiempo de Juliana apenas está comenzando.