El documental de Gonzalo Guillén (@Heliodoptero)

9 07 2011

El “periodista” colombiano Gonzalo Guillén conocido en Twitter como @Heliodoptero y por escribir “baca” sí, con b alta, sacó un “documental” sobre la Operación Jaque.

Su séquito rápidamente le dio bombo y promoción. Crearon polémica, lo que necesitaba Guillén después de la que creó cuando le robó a Virginia Vallejo una entrevista. Este señor con ética no muy correcta reapareció con un documental sobre la brillante operación jaque ejecutada por nuestro entonces ejército, digo entonces porque hoy los militares están de brazos caídos.

Guillén afirmó que su documental tenía pruebas suficientes para demostrar que se pagó por la liberación de los secuestrados. Su prueba reina era Juan Carlos Lecompte, un pobre cornudo que no se enteró de ellos sino cuando demandó a Íngrid Betancur en el proceso de divorcio. El pobre Lecompte ni siquiera se enteró de que su ex mujer no lo quería cuando lo saludó tan despectivamente el día de su liberación. Su otra prueba era Noël Saez, ex mediador con las FARC, quién fue sacado a sombrerazos por el gobierno de Álvaro Uribe por su parcialidad hacia los terroristas.

Saez protagonizó junto al gobierno francés más de una pilatuna, como el envío de un avión a Brasil para la posible liberación de Betancur, además del pago de una suma de dinero a FARC; en ambos trámites resultaron estafados. El mediador francés obraba asociado con el suizo Jean-Pierre Gontard, quién hoy está sub júdice por comportamiento inapropiado durante el tiempo en que fue negociador.

La otra gran prueba de Gonzalo Guillén es un ex presidente colombiano  (sin rostro) quién le aseguró que le entregaron el libreto de la Operación Jaque un mes antes. Gracias a esa afirmación, el señor periodista nos obliga a entrar en el arte oscuro de la conjetura. Probemos: Gaviria no era cercano al gobierno; Pastrana, menos. Samper tenía vínculos de amistad con Uribe pero de ahí na’ má. Nos queda Belisario Betancourt, quién era muy cercano al gobierno anterior, pero no creo que se haya prestado para la tramoya sediciosa de Guillén.

Después de mostrar su documental por un alicaído canal ecuatoriano (TeleAmazonas) Gonzalo Guillén concedió una entrevista a Celicia Orozco en ElEspectador.com donde salió con esta perla: “G.G.- El ‘libreto’ dice exactamente lo que sucedió en el operativo, pero no relaciona lo que se negoció con César y Gafas. Por el mismo motivo, tampoco se sabe si se cumplió o incumplió lo que acordaron con ellos. Según se asegura, César está en una cárcel de Illinois. A pesar de que tengo su número de identificación en la cárcel, nunca me dejaron contactarlo. Me parece raro que no lo hubieran procesado por secuestro después de que estaba con los tres norteamericanos liberados en la ‘Operación Jaque’ junto con Íngrid Betancourt. A él lo juzgaron por narcotráfico. Gafas está en La Picota.”

Uno de los argumentos es que César y Gafas fueron los que planearon Jaque y que a cambio EE.UU. no los juzgó por secuestro, sino por narcotráfico insinuando que hubo acuerdo para dejarlos libres, pues no consiguió a César en la cárcel que lo buscó.

Una simple investigación de Guillén, en Google, léase bien, en Google, hubiese bastado para que se enterará de que la Corte Suprema colombiana autorizó la extradición de César por delito de narcotráfico, pero negó el de secuestro porque este último fue cometido en Colombia. Aplicó el principio de territorialidad, contra el de extra-territorialidad que exigían los gringos.

Usted, señor lector, pone en el buscador de Google las palabras: Corte Suprema extradición de César y Gafas le saldrán varios resultados que confirman lo que le acabo de decir. ¿Investigó Guillén?  ¿ Tan bueno es su documental que pasó por alto ese insignificante detalle?

Como si fuera un niño, Guillén anunció en su cuenta de Twitter (@Heliodoptero) que se iba a Perú a entrevistar a los entonces candidatos presidenciales, Keiko Fujimori y Ollanta Humala. Al día siguiente “asaltaron” su apartamento y se robaron su computador y un disco duro. Dirán que “dio papaya” anunciando por Twitter el viaje, pero mi teoría es que se trató de un rocambolesco montaje para darle más fuerza dramática a su documental. Me explico, según Guillén, la mano negra de extrema derecha sabía que él tenía datos del supuesto pagó de 100 millones de dólares en la Operación Jaque en su casa. En la entrevista a Tascón, lo dice implícitamente “C.O.T.- Recientemente fue asaltado su apartamento en Bogotá. ¿Cuándo ocurrió y qué le robaron? 

G.G.- Eso sucedió hace un mes, el 26 de mayo pasado. Acababa de conseguir información importantísima sobre gastos oficiales reservados, en formato digital. La copié en mi computador personal y la pasé a discos donde guardaba los datos más importantes. Viajé a Lima el 27, o sea al día siguiente. Cuando regresé, habían asaltado mi apartamento. Se habían metido por la ventana de un piso alto. Se robaron únicamente esa memoria y otras que estaban en una USB. ¿Se encontrarían allí las pruebas del pago de recompensas?”

La desfachatez de Guillén no le da para afirmar que tenía pruebas del pago de los 100 millones de dólares imaginarios, pero insinúa que posiblemente ahí estaban y por eso fuerzas oscuras asaltaron su apartamento. Yo le respondo a Guillén, yo escribí hace no sé cuántos años laEneida pero Virgilió me la robó.

Disculpen que me haya demorado en comentar sobre el “documental”, pero no me podía quedar callado ante la mentira sediciosa de Gonzalo Guillén (@Heliodoptero) con su FARC-documental.





¿Revocatoria de la Corte Suprema de Justicia?

21 04 2008

Por estos días que está tan de moda las revocatorias yo quiero aportar este material para que cada quien se haga un jucio y unas valoraciones:

La corte suprema de Justicia, el narco italiano Giorgio Sale y los paramilitares Mancuso y Carlos Mario Jiménez ‘Macaco’:

Acusan a la corte suprema de tener relaciones con el narco italiano Giorgio Sale:

http://www.elcolombiano.com.co/BancoConocimiento/M/magistrados_niegan_lazos_con_sale/magistrados_niegan_lazos_con_sale.asp?CodSeccion=8WbJMfQHMXRFlpDd2

http://www.wradio.com.co/nota.asp?id=364645

El Magistrado Yesid Ramírez, ex presidente de la corte suprema, el mismo que en un foro de justicia dijo que tenía agarrado de las pelotas al presidente reconoció conocer a Sale:

http://www.caracol.com.co/noticias/364815.asp

El capo de la mafia Giorgio Sale estuvo en los despachos de los altos magistrados:

http://www.elpais.com.co/historico/dic062006/NAL/yesid.html

Denuncian a magistrados de Corte Suprema de Justicia
Ante la Comisión de Acusaciones e Investigaciones de la Cámara de Representantes fue radicada una denuncia contra algunos de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia.
La denuncia fue instaurada por un anónimo donde hace referencia a que algunos jefes paramilitares pretendían infiltrar a través de Giorgio Sale, esta misma célula judicial.
El documento, que llegó ante la Comisión de Acusaciones, señala que los jefes de las Autodefensas Unidas de Colombia (Auc), Salvatore Mancuso y Carlos Mario Jiménez, alias ‘Macaco’, a través del capo de la mafia Giorgio Sale, tenían relaciones con algunos magistrados.
El anónimo cita textualmente al ex presidente de la Corte Suprema, Yesid Ramírez, y al magistrado Carlos Isaac Náder, vinculándolos con estos líderes paramilitares.
Igualmente, el documento radicado ante la Comisión de Acusaciones menciona a los magistrados Marina Pulido y Jorge Quintero Milanes. Además, hace referencia al procurador general de la Nación, Edgardo Maya Villazón, y al fiscal general de la Nación, Mario Iguarán Arana, quienes supuestamente habrían asistido a reuniones con Giorgio Sale.
Ahora es responsabilidad de la presidenta de la Comisión, la representante Amanda Ricardo, quien debe repartir esta investigación entre uno de los 15 miembros de la misma célula legislativa.

http://www.diariodelsur.com.co/agosto/2/cierre.php

Hoy sale en el Tiempo y en Caracol TV que Macaco compró la elección de Mario Iguarán Arana como fiscal general a la CSJ:

http://www.eltiempo.com/justicia/2008-04-21/ARTICULO-WEB-NOTA_INTERIOR-4111918.html

¿Será por eso que no dejaron extraditar a Macaco?

¿Revocatoria de la Corte? ¿quién se le mide a revocar a la corte? ¿El Polo o el Partido liberal?





¿Qué debería hacer el gobierno ante la carta de los congresistas estadounidenses?

19 04 2008

Por: Jaime Ruiz

Alguien debería recordarle al presidente Uribe lo que dijo Winston Churchill después de que los británicos y franceses se rindieran ante Hitler en Múnich: “Os dieron a elegir entre la guerra y el deshonor… Elegisteis el deshonor, y tendréis la guerra”. Entre el deshonor y la hostilidad de los politiqueros del Partido Demócrata, el gobierno colombiano siempre escoge el deshonor, y cada vez lo desprecian más.

El gobierno debería responder con la máxima publicidad, de modo que llegue a los votantes de esos congresistas, que en efecto el señor José Obdulio Gaviria dijo una gran verdad, que la manifestación del 6 de marzo fue convocada por organizaciones afines a las FARC y que tenía por objeto desagraviarlas de las marchas del 4 de febrero, que esas organizaciones viven dedicadas a deslegitimar la democracia colombiana atribuyendo al gobierno hechos cometidos en algunos raros casos por personas que ocupaban cargos públicos antes de 2002, y dando por sentado que el sistema democrático tiene relación con bandas de traficantes de drogas y asesinos que rivalizaban con el Partido Comunista que dirigía el padre de Cepeda II.

Una breve historia del conflicto colombiano y de las dulces acciones de las tropas comunistas sería de enorme utilidad, así como elementos que prueban que los convocantes de las marchas del 6 de marzo promueven una negociación imposible de los órganos que representan a los ciudadanos colombianos con bandas de asesinos surgidas del Partido Comunista al que reivindican Cepeda II y muchos otros.

También una explicación sobre los asesinatos de personas afiliadas a sindicatos, 8,5 veces menos en proporción que el promedio de personas no afiliadas a ningún sindicato y asesinadas por diversos motivos, así como el enorme esfuerzo de protección que el gobierno tiene que hacer, dejando desprotegidos a otros millones de colombianos por esa causa: explicar que no se trata de 39 activistas sindicales asesinados sino de 39 personas afiliadas a sindicatos y señalar el carácter calumnioso y canallesco de las acusaciones de Barack Obama. ¿Qué pensarán los ciudadanos estadounidenses de la defensa de los sindicalistas cuando entre los invitados del Partido Demócrata para defender a los sindicalistas está probablemente el que asesinó cobardemente al líder sindical José Raquel Mercado?

De todos modos, el gobierno colombiano ya tiene a esos personajes tratando de explotar la situación para quitar votos a los republicanos, ¿qué pierde siendo franco y explicando a los ciudadanos estadounidenses qué es lo que pasa? Puede que, por el contrario, contribuya a impedir el triunfo del demagogo cuyo triunfo alentaría a Chávez a atacar a Colombia e implantar con el pretexto bélico una dictadura bolivariana abierta en Venezuela?

Pero eso es sólo soñar: la forma de obrar del gobierno colombiano siempre es acomplejada y pusilánime ante la manipulación descarada de esos politiqueros, y eso no conduce a ninguna solidaridad, más bien al contrario: nadie siente que tiene por qué ser leal y respetuoso con los lambones.





Colombia sale de la lista negra

24 03 2008

 “Los logros en materia de seguridad impulsan el despegue económico – El país andino crece por encima de la media de América Latina

En Colombia hay vida más allá de la guerrilla y el narcotráfico. En seis años, el país ha salido de la sima de la crisis económica y de la violencia desbocada para estrenar un clima inaudito de optimismo. De codearse con Afganistán y Nigeria en las listas negras de los Estados parias, Colombia ha pasado a encabezar las estadísticas de crecimiento de América Latina y es hoy objetivo codiciado de la inversión extranjera. La clave, dicen los expertos, está en los logros en materia de seguridad.

La popularidad de Álvaro Uribe se ha disparado y hoy alcanza el 84%
Sólo México, Brasil y Chile superan a Colombia en inversión extranjera

Bogotá ofrece en estos días una imagen desconocida. Buena parte de sus ocho millones de habitantes se han ido de vacaciones y los eternos trancones (embotellamientos) han cedido el paso a avenidas desiertas. “Cuando yo llegué, a finales de los noventa, no podías salir de la capital por carretera”, cuenta un empresario español. “Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y los paramilitares se habían tomado el país. Vivíamos en un estado de terror”.

La bandera de la seguridad aupó al conservador Álvaro Uribe a la presidencia en 2002. Uribe prometió que el Estado recuperaría el control territorial con un combate sin cuartel a los grupos armados y al narcotráfico, y con programas sociales. “Y lo logró. Su estrategia de Seguridad Democrática tiene un respaldo generalizado”, reconoce Alfonso Cuéllar, editor jefe de Semana, la revista política más influyente. “Hoy el país es otro. Con dificultades, pero es otro”. Las FARC están acorraladas. La mitad de sus efectivos (unos 10.000 guerrilleros) se han acogido a los programas de reinserción, junto a 30.000 paramilitares. Los secuestros y atentados han dejado de protagonizar los noticieros. Los analistas coinciden: la seguridad ha generado un “círculo virtuoso” de confianza, inversiones, consumo y crecimiento que explica el despegue colombiano.

Los altos precios de las materias primas (petróleo, carbón, café) redondean una coyuntura propicia. En apenas unos años, la economía ha pasado de la recesión a crecer un 7,4% en 2007, muy por encima de la media latinoamericana (5,5%). Los capitales nacionales están regresando. Los centros comerciales y los restaurantes se multiplican en las ciudades y se nutren de la expansión de la clase media.

Con más de 5.000 millones de euros anuales en los tres últimos años, Colombia es hoy uno de los principales destinos de inversión extranjera en América Latina, sólo superado por México, Brasil y Chile. El interés está puesto, sobre todo, en hidrocarburos, servicios, agroindustria y biocombustibles, con el desarrollo de la palma africana.

Si en el foro de Davos de 2003 Uribe fue recibido por un auditorio escéptico, en el mismo escenario, el pasado enero, su agenda se vio saturada de reuniones con directivos de grandes empresas. Lo mismo ha ocurrido con el Encuentro Empresarial Hispano Colombiano: de las diez compañías que lo inauguraron en 2002 se pasó a casi un centenar el año pasado.

“Ha mejorado la seguridad física, pero también la seguridad jurídica”, dice otro empresario español. “Colombia cuenta además con una mano de obra más cualificada y, sobre todo, con una certidumbre y un consenso nacional que contrastan con la inestabilidad de los vecinos”.

“Ha habido harta mejoría, sí señor. Este presidente nos ha colaborado”. José Gregorio tiene más trabajo en el taxi, dice, porque “como hay menos delincuencia, viene más turismo y más gente del exterior”. Su mujer, que vendía aguacates en un puesto callejero, ha pasado a engrosar las listas del empleo asalariado privado, que en los últimos años ha crecido un promedio anual del 5% (750.000 puestos de trabajo). La pobreza ha caído (del 56% al 45% entre 2002 y 2006, según Naciones Unidas) y el paro, que alcanzó el 22% en 2000, ronda el 10%.

Hay, sin duda, flancos vulnerables, como la alta dependencia del exterior. La recesión que se avecina en EE UU y las difíciles relaciones con Venezuela, sus dos principales mercados, han llevado a rebajar la expectativa de crecimiento para 2008 al 5%.

En este panorama, la sombra de Uribe empieza a eclipsar a los partidos políticos. Los grupos coaligados con el Gobierno se van desdibujando. El opositor Polo Democrático, que ha logrado avances emblemáticos (como la alcaldía de Bogotá) se debate entre “las visiones dogmáticas del siglo XX y la izquierda del siglo XXI”, en palabras del senador Gustavo Petro, una de sus voces más lúcidas. Petro asegura que “el actual periodo de bonanza” está demasiado atado a los capitales especulativos y al narcotráfico. Sin embargo, la mayoría de los economistas señala que el dinero de la cocaína, al contrario de lo que ocurría en los años noventa, es hoy marginal en las inversiones.

El apoyo popular a Álvaro Uribe se ha disparado tras los últimos golpes contra las FARC y alcanza hoy el 84%. “Es algo histórico. Los intentos de reelección habían fracasado siempre, y Uribe lo logró en 2006 con un 62% de los votos”, explica Alfonso Cuéllar.

La progresiva centralización del poder, algún caso de corrupción de funcionarios o el escándalo de los vínculos de políticos con grupos paramilitares, que salpicó al partido gubernamental, no han hecho mella en el presidente. Una campaña de recogida de firmas para modificar la Constitución y permitir que Uribe pueda optar a un tercer mandato va viento en popa.

Fuente: El País de España





Abatido Iván Ríos del secretariado de las Farc por el ejército de Colombia

7 03 2008

Fue dado de baja el miembro del secratariado delas Farc, Iván Ríos por el ejército de Colombia en el departamento de Caldas.

Según la WRadio, el terrorista fue abatido por el ejército en una operación relámpago y satelital en el municipio de Samaná, Caldas.

Iván Ríos, es el hombre más joven del secretariado y fue abatido por el ejército en Samaná.

Iván Ríos era el cuarto hombre en la línea de mando de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.

Fuente: WRadio y El Colombiano

 





La disyuntiva

27 10 2007

Por: Jaime Ruiz

En una ocasión en que comentaba las elecciones chilenas en que salió elegida la señora Bachelet, Mario Vargas Llosa se sorprendía de la tranquilidad que se respiraba en el país, nadie temía que nada fuera a cambiar fatalmente fuera cual fuera el resultado de los comicios. La sorpresa del novelista venía de que cada elección en la mayoría de nuestros países es una apuesta casi de vida o muerte y no es imposible que se desate una catástrofe sangrienta como resultado del forcejeo de las facciones.

Las elecciones que se celebran este domingo en Colombia de nuevo ponen a la gente a escoger el camino de la catástrofe o el de la recuperación, y es muy probable que escoja el de la catástrofe, no tanto por perversidad o estupidez, sino por la indolencia de permitir que las minorías organizadas decidan por la mayoría.

Mientras que en numerosas regiones varias decenas de candidatos han sido asesinados o forzados a renunciar a su candidatura para favorecer a los candidatos del Polo Democrático o de algún sector del Partido Liberal que es útil a las FARC, en Bogotá (donde esas presiones son minoritarias y los cilindrazos tienden a ser más bien de varios millones de pesos dirigidos a los controladores de redes de “maquinaria”) aparece mejor situado en las encuestas un candidato apoyado por esos mismos beneficiados de la “lucha por la justicia social”.

Es decir, en Bogotá tiene grandes posibilidades de ocurrir que la gente premie con su voto a los que no piden a las FARC su desmovilización y ni siquiera les reprochan esos asesinatos recientes. Pero no importan los que votan por ese candidato, que en ningún caso llegarán a ser una cuarta parte de los que pueden votar, sino los abstencionistas y los que votan por candidatos sin esperanza, como si el resultado de su elección correspondiera a una transacción con su conciencia y los destinos de la ciudad importaran menos que el bienestar derivado de votar por idealismo.

La situación prueba algo que para muchos colombianos es difícil de digerir: que los problemas del país no tienen otro origen que los valores dominantes y que fenómenos como la guerrilla y el narcotráfico son verdaderamente representativos de la sociedad, en absoluto el fruto de circunstancias particulares en algunas regiones o de la oportunidad que genera la prohibición de las drogas. Puesta a escoger entre la estabilidad democrática y el ciclo caos-dictadura, la población colombiana, como la del resto de Sudamérica, más bien escogerá la segunda opción.

No está de más detenerse un poco a analizar al personaje que aspira a la alcaldía por esa facción. A diferencia de los demás líderes, descendientes de las familias bogotanas que se repartían los cargos de alto nivel ya en el siglo XIX, Samuel Moreno tiene algo de advenedizo, pues su pertenencia a la oligarquía le viene del golpe de Estado que dio su abuelo en 1953. Es claramente lo contrario de esos intelectuales que encandilan a la masa de lambones que conforman las clases altas capitalinas explotando el manual de retórica, es un individuo de rendimiento discreto que en cambio brilla por el evidente disfrute de los lujos que aspiran los demás a tener.

Característico de esa clase de magnates que heredan una serie de relaciones y la lealtad de algunas gentes que tuvieron acceso al poder o soñaron con tenerlo en otras épocas es su disponibilidad ideológica: es la clase de personas que conformaban el congreso que absolvió a Samper y que aun se destacaron defendiendo al cuestionado presidente financiado por el Cartel de Cali. En ese papel, Moreno encontraba amigos y apoyos para cimentar su carrera y asegurarse la copiosa renta que la sociedad colombiana asigna a los congresistas que conservan el puesto.

Es importante hacer hincapié en esas características porque la guerra sucia de los medios contra el personaje lleva a engaño a muchos. Él no es un activista revolucionario que crea en la necesidad de destruir el Estado de los opresores reaccionarios sino más bien un miembro de una familia de esa clase de opresores. Cuando hace unas declaraciones de legitimación de la guerrilla, aun de la que tomó la bandera del supuesto triunfo electoral de su abuelo en 1970, no manifiesta su punto de vista ideológico sino que recita la retórica que conviene a su carrera política en el denostado Congreso colombiano.

Se preguntaba sor Juana Inés de la Cruz en unos versos famosos “¿Y quién es más de culpar / aunque cualquiera mal haga, / la que peca por la paga / o el que paga por pecar?”. El señorito Moreno Rojas se muestra en esa entrevista legitimador de la lucha armada y aun de las dictaduras, pero ¡él peca por la excelente paga que tienen los congresistas en Colombia, amén de la infinidad de negocios a que tienen acceso! El problema es esa sociedad que tolera esas declaraciones, esos cientos de miles de bogotanos acomodados que efectivamente están siempre del lado de los dictadores como Fidel Castro (que era a quien aludía Samuel Moreno al hablar de dictadores).

Uno de los pretextos de la retórica comunista en Colombia es la rebelión contra la corrupción de las clases oligárquica. Este candidato consigue ser una síntesis de la mentira de esa retórica: es la corrupción de las clases oligárquicas la que produce esos sueños de despojo y atropello que se cristalizan en el proyecto comunista. La asociación de Samper con el Cartel de Cali no es menos grave que el apoyo que buscó en los comunistas y en los otros grupos de ex guerrilleros que ejercían en el Congreso de lobbistas de Santodomingo. Algún día se sabrá cuánto influyó todo eso en el ascenso de las FARC en esos años. Lo que significó para los colombianos humildes el despilfarro espantoso que significó mantener viajando a todos esos intelectuales por medio mundo ya se conoció en la miseria de los años de cambio de siglo.

Como si este revolucionario no tuviera suficiente con encarnar aquello que sus socios políticos dicen combatir, se da la circunstancia de que el movimiento que acaudilló su abuelo estaba formado en buena medida por ex militares y ex policías: ahora el nieto es candidato del partido que con el pretexto del DIH legitima tranquilamente que se asesine a militares y a policías. Y en aras de ocupar esos puestos formidables en que se hacen los grandes negocios, como los que según muchos bumangueses caracterizaron la gestión de su hermano en esa ciudad, ¡hasta viene a decir que el M-19 era parte de la Anapo! Pero se trataba de grupos de estudiantes comunistas de las universidades de elite que buscaban ser la vanguardia de un movimiento popular al que darían contenido con su programa guevarista.

La victoria de ese caballero se entenderá en el Secretariado de las FARC como una muestra de respaldo a su lucha, pues se trata del partido que exige la negociación de las leyes con la banda asesina con la complicidad tácita de TODOS los formadores de opinión de los grandes medios. Esa presión por la negociación, por el intercambio humanitario (en campañas por ese noble fin la administración Garzón se gastó cientos de millones), por el DIH y muchas otras nobles metas es la principal arma de guerra de las FARC, por eso el apoyo al PDA en su página web y en las regiones a través de la lucha armada (que es como se llama en la jerga de esas gentes a los asesinatos).

Ojalá que a los asesinados y secuestrados de los próximos años nadie les llegue a reprochar el haber permitido que la banda se recuperara y la guerra civil se reavivara. Pero también se podría pensar lo mismo de las víctimas adultas y educadas de varias décadas: su martirio tenía algo de vicio, muy pocos de ellos habían hecho algo para impedir que reinaran los carteles criminales, puede que ni siquiera un voto con sentido cívico.





El complot contra el presidente Uribe

12 10 2007


Todo comenzó con un sorpresivo comunicado de la presidencia de la república en donde pedía una INVESTIGACIÓN sobre los hechos que narra la carta de un criminal con el alias de ‘Tasmania”.

El comunicado no es ambiguo ni vago como los del PDA, esclaro y conciso, el presidente de la república como ciudadano pide una investigación sobre los hechos que narra una carta de un criminal.

Inmediatamente después se conoció a través de la Hora 20 que conduce Néstor Morales que el magistrado César Julio Valencia Copete, llamó de obstrucción de la justicia EL HECHO DE PEDIR UNA SIMPLE INVESTIGACIÓN.

El presidente llamó al programa y habló con varios panelistas, entre ellos Humberto de la Calle, María Emma Mejía entre otros.

Explicó de manera clara que el magistrado estaba actuando con prejuzgamiento, más que prejuzgamiento el magistrado Valencia Copete, César Julio es un prevaricador de medio.

Luego salió el periódico El Tiempo diciendo que había un choque de trenes y que Uribe acusó a un magistrado de un complot. Cosa totalmente falsa, ese pasquín debería ser una revista de farándula.

Velásquez desmintió la versión del criminal ‘Tasmania” y aseguró que era para interferir en la parapolítica y favorecer a su primo Mario Uribe Escobar.

El magistrado Velásquez es un mitómano profesional, aseguró en varios medios que jamás se habló del presidente Uribe, pero después dijo en Radio Sucesos con Juan Gossaín que sí se habló del presidente pero no de sobre ese tema.

Temas:

– El presidente llamó a Iván Velásquez un día después de la reunión con “Tasmania”, según algunos analistas esa llamada es una intimidación. Pero será que el favor de que pidió el magistrado Sigilfredo Espinosa para que le consiguiera un cupo en una universidad aun familiar y además invitar al presidente a una frijolada no es una intimidación?

¿Por qué nadie dijo nada cuándo el magistrado Yesid Ramírez dijo que Uribe compró a la corte Constitucional?

¿Por qué ‘Tasmania’ no recibe el ofrecimiento de Velásquez?


Partamos de que varios magistrados aseguraron que Uribe estaba interviniendo en la parapolítica y que quería ayudar al ex senador Mario Uribe Escobar.

Eso es totalmente falso, en la carta de ‘Tasmania’ habla también sobre un complot contra ex senador Mario Uribe Escobar, pero el presidente Uribe jamás mencionó en entrevista alguna algo sobre el complot contra ex senador Uribe Escobar, es más jamás lo mencionaron los propios medios.

Así que Uribe no está para nada mencionando la llamada parapolítica, es más la interpretación de Velásquez es tendenciosa al igual que la del periódico el Tiempo.

Pero salió la fiscal 8 de Medellín diciendo que ‘Tasmania’ mentía, pero resulta que ella jamás estuvo en la diligencia que cumplió el magistrado Velásquez.

Vamos a lo más grave, no hay UN ACTA DE LA DILIGENCIA QUE CUMPLIÓ Velásquez y los agentes del CTI. El acta es obligatoria en una diligencia judicial, ¿ Pero por qué diablos no está el acta? Eso demuestra claramente que fue una reunión con fines delincuenciales.

Pero hay obstrucción de la justicia según el señor Valencia Copete y descalifica al presidente. Pero la corte no sólo se equivocó, sino que prevaricó que es mucho más grave.

El presidente hizo bien al hacer publico el comunicado, porque sí lo de ‘Tasmania’ fuera al revés, es de imaginarse a la ralea criminal polofarcsante sacando editoriales de Jaime Caycedo acusando al presidente de ser un asesino. Y no es de imaginarse el recorrido de la noticia por la prensa internacional y con el titular: “Paramilitar dice que el presidente Uribe mandó a matar a otro paramilitar”

La opinión pública vio como bueno el hecho de que el presidente denunciara eso, por eso en la urna virtual de Caracol TV y El espectador, el 70% opina que el presidente actuó bien.

¿Pero a quién le creemos a un paramilitar, secuestrador y asesino o aun magistrado?

Yo le creo a ‘Tasmania’, porque sí la corte le creyó a un mitómano como Rafael García, después de toda las mentiras que dijo sobre la Drummond y Jorge Noguera Cotes ¿Por qué no es creíble el señor ‘Tasmania’?

Recordemos que la Drummond salió absuelta después una CALUMNIA de Rafael García y recordemos que Jorge Noguera fue absuelto por los casos de homicidio a sindicalistas y además que la famosa lista de sindicalista a asesinar jamás apareció.

Pero si la corte le cree a un miserable como Rafael García que involucró a su mamá y a la esposa en una investigación judicial, porque no creerle a un criminal miserable como ‘Tasmania’.

Pero si la corte le creyó a un mentiroso como Pitirri, que aseguró que Mario Uribe utilizó a los paramilitares para hacerse dueño de una finca en Sucre, a sabiendas que el ex senador jamás ha tenido propiedades en esa zona del país.

Y nos es inexplicable saber porque la corte no aceptó el testimonio de uno de los ganaderos involucrados por Pitirri; ganadero que aseguró que Pitirri miente aparte de que ofreció someterse al POLÍGRAFO.

Ahora le tocó a la corte un poquito de su propia medicina: Ser acusada por miserables delincuentes y de inmediato salió a decir que obstrucción por parte del presidente, pero será que también son obstrucciones las acusaciones de ser socios del narco italiano Giorgio Sale

Ahora salió un señor Edwin Manuel Guzmán Cárdenas y afirmó que el mismo magistrado Velásquez y el magistrado Héctor Alarcón trataron de lograr una declaración contra el presidente Uribe involucrándolo con paramilitares y que le ofrecieron unos beneficios. Guzmán aseguró que no sabía nada contra el presidente y además dijo que no conoce a ‘Tasmania’.

Vamos a ver que veracidad le da la fiscalía general a dos testimonios de los mismos que tienen en investigación a varios parlamentarios. Será interesante.

***

Debate Radial

Todo comenzó como una entrevista a Álvaro Uribe en La FM, después de conversar el tema del momento: La Corte. Vicky Dávila le comentó a Uribe unas afirmaciones que hizo Daniel Coronell en su calumnia (columna) de la revista de los López (semana.com).

Uribe lo mandó a llamar para que hiciera las afirmaciones de frente y Coronell inicialmente no quería pasar. Después el repugnante Coronell pasó al debate.

Después de la paliza que le pegaron a Coronell ahora sale la noticia de fue amenazado de muerte y el titular es así: “Todo el que arremeta en contra de nuestro presidente firmará su muerte”

Nos es difícil creer que Coronell haya sido amenazado, lo más probable es que se haya inventado esas amenazas, Coronell es un difamador de la peor laya y no dudamos que hace de todo por salirse con la suya.

El presidente Uribe lo trató amablemente, le dijo: difamador, calumniador, chismoso frío, cizañoso, mentiroso, cínico y miserable.

Se equivoca el presidente al tratarlo tan amablemente, Coronell es más que un miserable, es un delincuente.

Y los periodistas que juzgan a Uribe por decirle eso a Coronell, son igual de miserables que el director de Noticias UNO.

No escuché el mínimo reclamo al criminal de Daniel Coronell sobre el burdo montaje del puente, que queda al otro lado y a 22 kilómetros del Ubérrimo (finca de Uribe).

Estamos esperando las pruebas de que la finca Guacharacas pertenecía a otra sociedad Uribe Vélez, como lo afirmó noticias UNO en un acto de ¡¡¡RECTIFICACIÓN!!! (Otra sociedad Uribe Vélez, sí, cómo no, tartufos sinvergüenzas)

Estamos esperando las pruebas de que la familia Uribe Vélez fue socia de la familia Moncada. Esto también falso Coronell.

Estamos esperando la prueba de Uribe visitó a César Villegas en la cárcel modelo. César Villegas fue procesado por el caso del 8000 y el presidente Uribe aseguró que al único del 8000 que visitó fue al ex gobernador del Valle del Cauca Gustavo Álvarez Gardeázabal. Ya el presidente Uribe DIJO QUE RENUNCIABA A LA PRESIDENCIA sí Coronell demostraba que él visito a Villegas y se lo repitió más de 3 veces para que no quedara duda de su ofrecimiento. Coronell estamos esperando las pruebas, tartufo degenerado es este seudo periodista que no es capaz de reconocer que él junto a Félix de Bedut fueron socios de César Villegas y de los testaferros de Justo Pastor Perafán.

Ni William Vinasco Ch. se salvó de las calumnias de este miserable y oscuro difamador quien lo acusó de ser admirador de Hitler, pero es mentira, Vinasco Ch. JAMÁS afirmó ser admirador de Hitler ni nada por el estilo.

Cuando las asociaciones de periodismo critiquen al bandido, malhechor, delincuente, miserable, criminal, difamador y calumniador de Daniel Coronell, ahí esperemos a creer en la prensa escrita de este país. Por ahora las evidencias están sobre la mesa. Coronell da lástima y después de la trapeada que le metió el presidente Uribe creo que este HP no debería trabajar en ningún medio de comunicación.

PD: No contentos los miserables que hicieron cerrar a País Bizarro, se van a Wikipedia a través de uno de sus miembros a desinformar sobre el grave asunto de borrado de blogs que ellos mismo hicieron. Cuando digo hicieron, me refiero a un blog colectivo de seudoperiodistas o más bien hampones amigos de Pavarotti.