La solución final

30 08 2009
Alias Franciso, profesor de la Universidad Nacional

Alias Franciso, profesor de la Universidad Nacional

La solución final es la eliminación física del presidente Álvaro Uribe. Las FARC aún no desisten de su plan demencial y criminal de asesinar al presidente Uribe.

La eliminación es perfecta para El polo, Chávez, Las Farc, Los mamertos de siempre, Los narcotraficantes y Los mafiosos de toga.

Se descubrió un plan para atentar contra el avión presidencial, el acto terrorista era dirigido por alias Francisco, profesor de la Universidad Nacional (muladar criminal, cueva de bandidos y demás asesinos) como cosa extraña las universidades públicas colombianas solo producen bandidos y escoria.

Esta intención criminal concuerda con la revelación hecha hace dos semanas por la FM, la cual mostró que Iván Cepeda fue descubierto tomándole fotografías a los alrededores de la finca del señor presidente en Montería, El Ubérrimo.

¿Por qué Cepeda estaría tomando fotos? Será parte de la solución final también? Por sus actuaciones y declaraciones no cabe duda que Cepeda es un criminal solapado melifluo, pero muy peligroso.

¿Qué tal si un ministro le toma fotos a la casa de Cepeda? ¿Escándalo nacional, no?





Propaganda en la UNAL

29 03 2007

eln

Muchos están acostumbrados a ver este panorama en las universidades públicas, yo no me acostumbro, algunos compañeros tampoco.

Es claro que el ELN quiere una reivindicación con la sociedad, o eso es lo que proclaman con su proyecto de “convención nacional”. una idea que me parece muy positiva, pero a la vez me parece harto contradictorio que en los panfletos que reparten promoviendo su proyecto “pro consenso” sigan figurando lemas de -patria o muerte-, se siga hablando de la lucha frontal contra la “burguesía” y de la guerra, de los secuestros, y demás actos fratricidas.

¿Entonces cuál es el sentido de esa convención nacional? Desde mi punto de vista veo demasiado lejos el día en el que el Estado, la sociedad civil y todos los factores reales de poder (incluidos los abstractos), convoquen una asamblea o convención nacional donde se redacte una nueva carta constitucional que nos saque de la olla.

Esta visión pesimista tal vez es resultado de un análisis en el que me parece sumamente difícil concebir que las FARC, el ELN, los PARAS y el EJERCITO NACIONAL se decidan a dejar su negocio de la guerra, y se dediquen a aportar ideas constructivas desde el dialogo y no desde las armas.

“obras son amores y no buenas razones” no es suficiente con proclamar a los cuatro vientos una asamblea nacional cuando no hay disposición de ningún bando.





Terrorismo desde las aulas

19 03 2007

“pero el presidente afirma que aquí no hay conflicto, y que las FARC es una organización narcoterrorista, pero es obvio que son un grupo armado…..la seguridad democrática solo sirve a algunos sectores para ensanchar mas la brecha entre ricos y pobres….¿para que me sirven carreteras seguras si no tengo finca, y no voy a la costa cada seis meses?….”En las universidades publicas -y en especial en las facultades de ciencias humanas- este discurso se transmite de forma casi memorística como si fuera una oración o una verdad. Son estas intenciones en el aula de clase las que yo califico como el terrorismo más grave que azota a Colombia.

Sabemos bien que el ambiente de las universidades es de aprendizaje y conocimiento, en otras palabras se puede decir que existe una bruma de ignorancia, pues los estudiantes somos eso: personas que buscan conocimiento. Todos los que asistimos a una educación superior lo hacemos con el afán de reducir nuestra ignorancia frente a un tema en especial. Por esta razón se puede afirmar que las universidades están llenas de personas como yo: jóvenes que queremos aprender, formar un criterio fuerte, crearnos una visión del mundo, construir argumentos que nos ayuden a sustentar esas ideas que adquirimos con el aprendizaje, y almacenar conocimientos.

Nos encontramos pues con un ambiente lleno de ignorantes con afán intelectual y de profesores con afán de enseñar. Este es un punto neurálgico en la formación de los jóvenes, y esto lo saben bien los profesores. Es por esta razón que las universidades públicas se convierten en un cultivo de fanatismos y pensamientos radicales, pues existen un montón de ovejas descarriadas fáciles de interceptar.

Profesores con vocación de pastores, cegados por fanatismos revolucionarios y fantasmas de un dinosaurio extinto llamado igualdad, son los que hoy dan formación a jóvenes como yo. Alumnos que llegamos a la universidad como carne fresca con potencial para ser los forjadores de fracasos personales y sueños frustrados de profesores mediocres e inútiles en su mayoría, que no hacen nada productivo con su poder y se limitan a recitar diatribas en contra del estado, del gobierno, de la sociedad y de todo lo existente.

Por eso no me sorprendo cuando escucho a mis compañeros de clase exponer sobre el terrorismo y afirmar que en Colombia si hay conflicto armado porque las FARC es un grupo armado con una fuerte ideología marxista que representa a un amplio sector de la sociedad, y que los verdaderos malos del cuento son los soldados y el presidente.

No me sorprendo cuando voy al baño y encuentro toda clase de propaganda guerrillera, cuando miro en todos los muros de la universidad propaganda comunista, cuando entro al salón y las sillas están atiborradas de mensajes y dibujos de las FARC, de Mao, de Fidel y del Che. No me sorprendo cuando después de recibir toda esa artillería propagandística, un compañero de clase levanta la mano y dice que para el es inaudito que la gente diga que las guerrillas se han infiltrado y han tomado las universidades publicas como fuente de reclutamiento.

Porque eso si es terrorismo, esa miopía que muchos profesores pregonan es nociva y lo único que hace es crear resentimientos y rencores en los estudiantes, el futuro de Colombia.

 

LES QUEDO DEBIENDO LAS FOTOS::::