27 candidatos fueron asesinados por el narcoterrorismo

28 10 2007

Las autoridades señalaron que de los 27 crímenes, 20 corresponden a candidatos inscritos, igualmente se estableció que en al menos tres de esos hechos, los móviles fueron vinculados a problemas personales de los candidato y no a acciones de grupos armados para torpedear la campaña.

El Gobierno Nacional reconoció que aunque en la campaña política que hoy culmina fueron asesinados menos candidatos, los atentados contra los dirigentes políticos se incrementaron de una manera preocupante

Las acciones de actores armados especialmente las Farc durante la campaña política dejaron como saldo además cuatro secuestrados y un número importante de aspirantes desplazados.

La mayor presión armada según datos oficiales se presentó en Huila, Valle, Antioquia y Tolima. Las principales víctimas de la violencia fueron los aspirantes a los concejos. La Viceministra del Interior María Isabel Nieto dijo que en la campaña se dispararon los atentados, llegando a 22 acciones directas contra candidatos y nueve contra sedes política, a pesar de esas agresiones este año murieron 10 candidatos menos que las elecciones del año 2.003

Aunque no se cuantificó el dato exacto de candidatos desplazados, el Gobierno reconoció que un número importante de actuales concejales que buscaban su reelección fueron incluidos en el plan de reubicación temporal dentro de sus departamentos por lo que eran trasladados a sus regiones para actos públicos y luego regresaban a lugares en los que se garantizara su seguridad.

La siguiente es la lista de candidatos asesinados durante la campaña.

* Freddy Enrique Obregón, aspirante a la Alcaldía de San Calixto, Norte de Santander, por el Partido Conservador
* Ramiro Rodríguez, candidato al Concejo de Garzón, Huila, por Convergencia Ciudadana
* Fabio de Jesús Baldelamar, candidato por la Alianza Social Indígena a la Alcaldía de Cartagena del Chairá, Caquetá
* Juan Manuel Caballero, candidato conservador a la Asamblea del Meta
* Julio César Morantes, aspiraba a la Alcaldía de Villarrica, Tolima por el Partido de la U
* William Valderrama, aspirante conservador al Concejo de Tuluá
* Key Berniel Cera, candidato del Movimiento Cívico Independiente al Concejo de Curumaní, Cesar-
* Jaír Antonio Correa, aspirante por el Partido de la U al Concejo de Buga
* Róbinson Salazar, aspirante por Alternativa Liberal al Concejo de Villavicencio, Meta
* Humberto Cabrera, inscrito por Apertura Liberal al Concejo de Curillo, Caquetá
* Anuar Yaver Cortés, candidato por el Partido Liberal a la Alcaldía de Aguachica, Cesar
* Alberto Martínez, candidato a la Alcaldía de Rioblanco, Tolima, por Convergencia Ciudadana
* Jairo Alberto Atehortúa, aspirante por el Liberalismo Social al Concejo de San Francisco, Antioquia
* Segundo Alfredo Moreno, candidato del Partido Liberal al Concejo de Ipiales, Nariño
* Manuel José García, aspirante por el Partido Afrocolombiano al Concejo de Algarrobo
* Jairo de Jesús Casanova, candidato liberal a la Alcaldía de Puerto Guzmán, Putumayo
* Freddy Borrero, candidato al Concejo de Yumbo por la Alianza Social Indígena
* Gustavo Arcila, aspirante al Concejo de Génova, Quindío, por el Partido Liberal
* Jesús Albeiro Montoya, aspiraba a la Alcaldía de Samaná, Caldas por el Partido de la U
* Javier Jaramillo, candidato a la Alcaldía de Morales, Cauca, por el Partido Liberal
* Widis Núñez, candidato por el Partido Conservador al Concejo de Santa Rosa, Bolívar
* Hildardo Antonio Toro, candidato de Alas Equipo Colombia al Concejo de Cocorná, Antioquia
* Medardo Vásquez, aspirante al Concejo de Cocorná por Convergencia Ciudadana
* Adolfo León Álvarez, candidato de Cambio Radical a la Alcaldía de Ataco
* Benjamín de Jesús Valbuena García, aspirante de Colombia democrática al Concejo de Toledo Antioquia
* Gratiniano Murcia candidato a la Alcaldía de Cartagena del Chaira
* Liliana Polania Aspirante a la Asamblea de Caquetá del partido Convergencia Ciudadana.

Fuente: El País de Cali

Las elecciones menos violentas en 10 años

Por Alfredo Rangel

(…)La opinión pública nacional se ha visto justamente conmovida por la oleada de violencia política durante las semanas previas a las elecciones de hoy. Esto ha llevado a algunos a concluir erróneamente que nuestra democracia está en las mismas condiciones de inseguridad de años anteriores. La verdad es que, a pesar de esa equivocada percepción, el país ha avanzado mucho en recuperar la libertad política y la seguridad en los procesos electorales. De hecho, las que hoy culminan han sido las elecciones menos violentas de los últimos diez años. Un triunfo de la Seguridad Democrática.

Datos al canto. Según un estudio de la Fundación Seguridad y Democracia, en 1997 hubo 133 homicidios y 434 secuestros relacionados con el proceso electoral de entonces, lo que afectó a 211 municipios, esto es, el 20 por ciento del total. En el año 2000, los homicidios fueron 114 y los secuestros 133, en 157 municipios. En el 2003 hubo 94 homicidios y 35 secuestros, en 88 municipios. Durante el presente proceso electoral las cifras descendieron a 64 homicidios, 12 secuestros y los municipios afectados bajaron a 62, o sea, 5 por ciento del total. En resumen: con relación a las elecciones de hace 10 años, esta vez tuvimos 2 veces menos homicidios, 36 veces menos secuestros y 3,5 veces menos municipios violentos. Así, afortunadamente para nuestra democracia, resultaron exagerados los vaticinios de la Misión de Observación Electoral, MOE, que estimó en 339, o sea, el 30 por ciento, los municipios con riesgo alto y extremo de violencia.

Este descenso de la violencia electoral tiene tres explicaciones: la desmovilización de los paramilitares, el debilitamiento de la guerrilla y la casi desaparición -por el debilitamiento de ambos- del enfrentamiento entre esos grupos irregulares. En efecto, el paramilitarismo pasó de tener 16 mil hombres en armas dedicados principalmente a mantener y expandir su control político de las regiones, a tener solo 3 mil hombres ocupados mayormente en el narcotráfico, la extorsión, el robo de combustibles, etc.

Por su parte, el Eln pasó de 4.500 hombres a unos 1.200, y de realizar 538 secuestros en el primer año del gobierno de Uribe a solo 20 secuestros en el último año. Las Farc, por primera vez en su historia, tuvieron un descenso en el número de combatientes, de unos 18 mil a cerca de 14 mil. Pero su actividad armada ha descendido mucho más: sus retenes ilegales, por ejemplo, pasaron de 278 en el 2002 a 96 en el 2006, o sea, una disminución del 70 por ciento. Sobra decir que en estas elecciones las Farc no hicieron una demostración de fuerza sino de debilidad pues, siendo los principales ejecutores de la reciente violencia electoral, no lograron su propósito de sabotear los comicios en los municipios donde se encuentran sus frentes. Las autoridades se lo impidieron. (…)








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